Espalda y cervicales
Aliviar la tensión lumbar y cervical, soltar cuello y hombros y recuperar la movilidad donde más se acumula el día a día.
El dolor de espalda no tiene por qué acompañarte siempre. A estas clases llegan personas con molestias lumbares, cervicales, contracturas, rigidez o años de mala postura frente al ordenador. Y con el tiempo la mayoría cuenta lo mismo: que el dolor se vuelve mucho más llevadero y, muchas veces, desaparece.
El pilates terapéutico no tapa el síntoma: trabaja la causa. Movilizamos la columna, descargamos la zona alta de la espalda, liberamos cuello y hombros y reeducamos la postura desde la respiración. Sin forzar, adaptando cada ejercicio a tus molestias y a tu momento.
No necesitas experiencia previa ni una espalda «perfecta»: solo empezar a moverla bien.